Espectaculandia.com

Plutarco habla de su “pesadilla”

Posted on Octubre 31st, 2006
Topics: Chismes, Novela, Radio, Teatro en México, Televisión    
4,278 views
1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (No Ratings Yet)
Loading ... Loading ...

061026_plutarco_haza_031.jpg

Ésta es la primera vez que el actor habla desde su separación con Ludwika Paleta (relación que duró nueve años) y está decidido a que sea la única. Quiere aclarar, de una vez por todas, las especulaciones que los han lastimado tanto y así poder vivir su duelo de la manera más tranquila posible.

Nos encontramos con un hombre en recuperación, a quien los seis meses que lleva en terapia le han ayudado a ver las cosas de una manera muy clara y contundente. Se percibe mesurado y dispuesto a rescatarse a sí mismo. Es por eso que la mejor manera de entender lo que sucedió con su matrimonio es contando desde el principio su historia de amor, que es linda y auténtica, aunque hoy pareciera lo contrario.

Fotos

Plutarco y Ludwika su historia de amor

-¿Cómo se conocieron Ludwika y tú?
“Fue en el 97, en un antro. Ella cuenta que me veía en Bizbirije y en Mirada de mujer y le decía a su hermana o a su mamá : ‘Con éste me voy a casar. Cuando tengamos un hijo se va a llamar Plutarco’.

“A mí Ludwika se me hacía una chavita, tenía 18 años. Yo tenía 24, pero ya había pasado por dos relaciones.

“Nunca fui soltero, eso fue parte de lo que me faltó A los 19 años viví con mi primera mujer un año y medio y luego con la otra tres meses. Las dos eran 12 años mayores que yo.

“Después llegó Ludwika. Me sorprendió su madurez. Claro, desde los nueve años trabajaba, su papá era violinista (Zbigniew Paleta), su mamá pintora (Bárbara Paciorek)… era una chava del Colegio Madrid que tenía una cabeza que no aparentaba y me enamoré rápidamente.

Fotos

El final infeliz de Plutarco y Ludwika

“Cuando llevábamos dos meses de noviazgo se fue a estudiar a Londres. Fueron seis meses de escribirle una carta diaria. Una vez le mandé un boleto de avión y se vino un fin de semana.

“Luego se fue a viajar por España y Polonia (donde nació). Ahí le caí de sorpresa con el anillo de compromiso, llevábamos seis meses, de los cuáles cuatro habíamos estado separados. Decidimos recorrer Europa.

“Llegamos a París y ahí le pedí que fuera mi esposa, debajo de uno de los puentes del Sena, con la torre Eiffel iluminada.

“Se emocionó se puso a brincar como niña chiquita e inmediatamente me dio el sí. Llegando a México, su hermana la invitó a Italia. Ludwika estaba harta de ser actriz, así que se volvió a ir y le caí en Venecia. Después de eso se fue a estudiar a Nueva York, donde terminé viviendo con ella y su hermana. Fue una época padrísima. Cuando regresamos a México nos fuimos a vivir juntos y a los tres meses salió embarazada”.

-Fue todo rapidísimo. ¿Les movió mucho la llegada del bebé?
“Sí, para bien. Se embarazó en el momento en que más enamorado estábamos. A mí, me iba muy bien en mi trabajo, ella estaba retirada, estábamos ilusionados.Antes de que naciera Nicolás, mi suegro nos convenció de casarnos por el civil (noviembre de 1999). Lo hicimos con la idea, de que esa era nuestra boda, de que después de que naciera Nicolás nos íbamos a casar. No pudimos sino hasta 2004 porque la prioridad era el bebé, después ella regresó a trabajar y era muy difícil coordinar la boda”.

-¿Por qué volvió a la actuación si ya no quería ser actriz?
“Sentí que ella empezó a vivir a través de mí, que tenía muchas cosas profesionales pendientes y que era muy buena actriz. Lamentablemente la empuje a que regresara”.

-¿Estás arrepentido?
“Un poco, porque no había necesidad. Yo podía mantener la casa. Nicolás nació ochomesino, con una desnutrición muy grande porque la placenta dejó de alimentarlo y estuvo a punto de morir. Ella estaba muy deprimida. En vez de tener un hijo y una mujer, empecé a tener dos hijos”.

-¿Tomaste el papel de papá?
“Sí, pero yo necesitaba una mujer. Ésa fue nuestra primera separación (en 2000), Llevábamos tres años. Yo estaba con demasiado trabajo y ella muy enfocada en mí y con una depresión postparto muy fuerte. Realmente me sofocaba”.

-¿Era posesiva?
“Nunca fue celosa, pero ya era su ídolo, su papá, su hermano… Yo siempre he sido muy fuerte: mi mamá depende de mí, mi papá también, todo mundo depende de mí. A mí me hacía falta soltarme con alguien y eso fue lo que me pasó en esa crisis”.

-¿Quién decidió esa separación?
“Yo. Me salí de la casa un mes y medio porque estaba confundido, no sabía si todavía estaba enamorado o no. Me hacía falta una mujer y alguien en esa época me movió el tapete, eso quería decir que algo estaba mal. Luego me di cuenta que era un error y regresé. Mi hijo tenía ocho meses y sí amaba a mi mujer”.

-Se te relacionó con Ana de la Reguera.
“Ana fue la persona que me movió el tapete y yo a ella. Fue un ángel cuando le dije que tenía que regresar a mi casa, que la iba a hacer muy infeliz porque tenía una gran culpa y muchas dudas de si había hecho lo correcto. Se sintió muy lastimada, pero ella sabía donde estaba metida y qué estaba pasando. Fue un mes y medio muy padre. Yo estaba separado y le dije a Ludwika que iba a empezar una relación con ella. Fue legal”.

-¿Ludwika te aceptó sin ningún problema cuando regresaste?
“Sí, estab muy enamorada de mí y yo me reenamoré de ella de una manera increíble. Según yo había hecho las cosas bien porque terminé una relación para pasar a otra. Luego me dí cuenta que no era así. Ya había decidido una esposa, un hijo y tenía que afrontarlo con responsabilidad”.

-¿Te llevabas bien con su familia?
“Muy bien, hasta que vino este truene. Lamentablemente la gente toma partido y cree que ayuda, pero no logra entender lo que uno entiende como pareja. Cada quien tiene sus defectos y si algo pasa, como un abandono a una infidelidad, no es la causa del problema. Y en ese primer truene las causas fueron abandono, desatención, desencuentros…”.

-Viéndolo de lejos, ¿lo tuyo con Ludwika era amor o sólo enamoramiento?
“Me enamoré de una imagen que fabriqué en mi cabeza y que tenía mucho que ver con ella, sin embargo no nos conocíamos. Cuando nos separamos, ella se metió a terapia, maduró muy bien y se volvió una mujer increíble. Ahí fue cuando me enamoré hasta las cachas. Hizo Amigas y rivales -que fue un trancazo-, adelgazó, se veía hermosa, feliz… me pareció maravilloso que ella se realizara profesionalmente”.

Por mucho tiempo fueron la pareja ideal.
“Éramos muy abiertos por ser actores y en diferentes empresas. Su mundo se empezó a volver el de Televisa y el mío el de mi trabajo. Comenzamos a alejarnos mucho, pero nos adaptamos a ese alejamiento. Nunca nos preocupó si ella o yo viajábamos o aparecíamos solos y eso provocó los rumores.
Nuestro trabajo implica actuar con gente muy atractiva, hacer escenas muy difíciles y no creo que una relación esté basada en que estemos solamente el uno con el otro”.

-Ella declaró que perdieron dos bebés. Platícanos de eso.
“Es algo de lo que no he querido hablar porque es muy doloroso. Ludwika sufrió dos abortos espontáneos; el primero cuando Nicolás tenía como dos o tres años. Llevaba más de tres meses de embarazo. Estábamos muy ilusionados y de repente, estando en Cancún, abortó. Fue un año muy duro para los dos. Ella se deprimió mucho y yo traté de ser un soporte.

“Un año y medio después volvió a quedar embarazada. A las semanas lo perdimos. Parece que su nuevo ginecólogo le acaba de diagnosticar que tenía una bacteria, la curaron y ya puede tener hijos; tristemente ya no será conmigo”.

En los reflectores

-Hace seis meses aparecieron las primeras fotos tuyas con otra mujer.
“Era Rachel Pastor (con quien actuó en Bésame mucho), mi mejor amiga. Esas fotos se habían tomado un año antes, un día que estábamos comiendo en Casa Lamm y me las había ofrecido un paparazzi para que yo las comprara. No le dí importancia y le dije que las publicara. Le conté a Ludwika. Pero claro, en el pie de foto sembraron la duda. “¿Qué pensará su mujer?. Además se equivocaron, porque pusieron que era Natalia Sosa. Pobrecita, ella está casada y la metieron en esto. Lo malo fue que en ese momento sí estábamos separándonos”.

-¿Y a qué se debía la crisis? ¿Había infidelidades?
“Nuestra crisis grave fue porque un día Ludwika dudó si quería seguir casada conmigo, si estaba enamorada de mí y necesitaba un tiempo. Como yo lo había pasado antes, no quise preguntar nada y le dí el tiempo que quisiera.
“Ella estaba muy fría y distante. Seguíamos viviendo juntos, pero separados”.

-¿Por qué crees que Ludwika dudó?
“Quería vivir algo y no sabía cómo hacerlo. Yo me fui para abajo. No porque fuera una víctima. Yo había cometido varios errores antes, uno de ellos el que te conté y los demás, cosas de las que ella nunca se había enterado.
“Le dije que la esperaría mientras pudiera, siempre en un plano muy abierto, aunque no me dejaba de doler”.

-Háblanos de las segundas fotos.
“Fueron cuando fui a filmar mi corto a Mazatlán. El gobierno del estado y yo invitamos a varios medios a que fueran a cubrir la nota. Entre los actores que llevé estaba Sully Ibarra, otra pobre que metieron en el escándalo. El día que tomaron la foto estaba mi familia ahí; la recortaron para que nos viéramos solamente ella y yo en el amor y sacaron: ‘Lo cachamos con otra y dicen que los vieron besándose’”.

“Estaba muy deprimido, estaba separado y todos mis amigos lo sabían, pero estaba aguantando vara porque quería que mi matrimonio durara para toda la vida, y además Ludwika había aguantado vara antes”.

-¿Le hablaste a Ludwika para explicarle lo de las fotos?
“Sí, y le expliqué que estaban atacándome. El meollo del asunto es que nos separamos en mayo del año pasado y casi inmediatamente Ludwika Paleta empezó a salir con él (Pablo Montero)”.

¿Ludwika infiel?

“Tengo que terminar corectamente”

La primera separación

Comienzan los rumores de crisis

¿Ludwika infiel?

Un duelo de pasiones reales

Hablan con Nicolás

-En realidad, ella no fue infiel.
“No”.

-¿Sospechabas que ella salía con alguien pero no sabías quien era?
“Ni quería saber, estaba seguro que ella iba a regresar. En ese tiempo era cuando más la valoraba. Fue un año con muchos vacíos y entiendo muy bien lo que le pasó, lo que no entendía era que ella ya no quisiera nuestra misión de llegar a viejitos juntos”.

-¿Intentaste reconquistarla?
“Me la pasé haciendo cosas para reconquistarla: le mandaba flores, le compraba regalitos… pero era más fría que un hielo. Y está bien, no me gustaría juzgarla. Yo la había abandonado mucho porque estaba trabajando como loco. Se sentía sola.
Yo estaba tronando, estaba realmente triste y sentía cierta responsabilidad en el asunto. Empecé a cuestionarme quién sería el príncipe azul que se la había robado porque yo la había descuidado”.

-¿Ella te dijo que estaba saliendo con alguien más?
“Me lo insinuó y lo asumí. Empecé a salir con Fernanda Castillo. Era una persona que conocía desde hace mucho tiempo, siempre me había gustado y yo a ella. Curiosamente en esas semanas no pasó nada entre nosotros y de repente sale una foto de Ludwika con este hombre y me voy al piso.

“Con más razón me agarré de Fernanda. Fue entonces cuando nos fuimos a Misión del Sol”.

-Las fotos de Misión del Sol ¿no afectaron a Fernanda Castillo?
“Impresionante. Se puso muy mal y pensé que era el momento de anunciar que Ludwika y yo estábamos separados, pero ella no estuvo de acuerdo y me convenció porque aún no estábamos seguros”.

-¿Cómo manejó Fernanda esta situación?
“Estaba ahí, incondicional. Sabía que estaba saliendo con un hombre separado”.

¿Y los dos seguían con sus relaciones?
No sé cómo Ludwika lo ha manejado. Yo con Fernanda tronaba y regresaba según como pensaba que Ludwika regresaba o no con él. Es un patrón que ya rompí. Troné con Fernanda, que es una mujer que quiero mucho y se ha portado increíble conmigo, porque no es el momento de agarrar a alguien de salvavidas y es algo que a Ludwika le falta entender, o a lo mejor encontró al amor de su vida, eso lo sabrá ella.

¿Crees que Ludwika estaba haciendo esto como consecuencia de aquella vez que a ti te movieron el tapete?
Es algo que no sé. Siento que está lastimada, confundida y que el exceso de intromisión en nuestra vida nos ha alejado más. La prensa no ha ayudado. Yo me alejé mucho de los medios y ella no. De hecho ésta es la primera vez que hablo.

-Pero ella estaba al aire en una novela (Duelo de pasiones).
“Pues sí, pero no nada más era en los pasillos de Televisa. Se fue a ver un partido del Mundial con este tipo y mi hijo. Le dije por qué iba a un vento público con él si habíamos quedado en callarnos y cuidarnos.

“En ese entonces me fui a Europa a presentar mi corto (Hugo contra el mar). Estaba muy enojado por esas fotos, por lo descuidada que había sido Ella me mandaba cartas, me decía que quería conmigo y me aseguraba que ya no estaba con él Eso me volvió a confundir. Sin embargo. A pesar de amarnos tanto, estábamos tan lastimados que era muy difícil regresar”.

-¿Tuviste algo que ver con Claudia Lizaldi?
“Nada. Fue mentira, es una gran amiga”.

La gota que derramó el vaso

-Todavía una semana antes de que se transmitiera el video donde aparece Ludwika en el restaurante ‘El Cambalache’ con Pablo Montero intentaron reconciliarse…
“Platicamos y dijimos “sería muy lindo que un día regresáramos”. Pero hoy sabemos perfectamente que estos seis meses en vez de ayudar en la separación sólo hicieron una bola de nieve muy grande porque nos enteramos de muchas cosas y estamos demasiado presionados por la gente y la prensa.

“Yo sí he podido estar solo. Puedo decir que me siento una mejor persona, un mejor hombre y mucho más fuerte ahora. No estoy con nadie ni pienso estar con nadie en mucho tiempo. Y si salgo lo haré como cualquier persona soltera.

“Por fin este video me liberó, porque durante seis meses me tuve que callar para que nadie supiera que ella nadaba con ese hombre y especularan lo que especulan ahora, Me fleté ser el Bill Clinton de la historia porque, aparte de que tengo cola que me pisen, quise evitar este momento. Tengo algo de culpa pero no toda. Estamos en 50-50, cada quién la ha regado en su momento y ha hecho cosas que lastiman al otro y eso nos ha llevado a donde estamos ahora”.

-¿Tú estabas viendo la tele cuando salió ese video?
“No. Ludwika y yo acabábamos de hablar. Le dije que yo no quería farandulear, que quería estar conmigo, ir a terapia, crecer mi espíritu, ir a mis obras de teatro y estar con mi hijo; que si ella quería farandulear y seguir siendo la mujer del momento con su nueva pareja, que lo hiciera, pero que ya mi nombre y el suyo no estuvieran relacionados.

“Me veo obligado a hablar ahora porque ya no confío en lo que está haciendo. Mientras no tengamos un papel firmado yo no me estaría besando en público. Ese video me lastimó muchísimo, es algo que no debía haber visto nunca.

“Creo que le tendieron una trampa, porque es una cámara escondida, nítida, me hace sospechar mucho, pero no es de mi incumbencia, es su bronca”.

¿Cuál fue la reacción de tu familia con el video de Ludwika?
“Primero se molestaron mucho, pero saben qué ha pasado y cuáles son las responsabilidades de cada quién. No me defienden a mí ni a ella. Dicen: ‘Conocemos tus defectos, la conocemos a ella, los queremos a los dos y sobre todo adoramos a Nicolás’”.

-¿Hablaron con Nicolás?
“Yo hablé con él. Se lo planteé como una aventura. Le expliqué que su mamá y yo íbamos a tener dos casas distintas, que él iba a tener dos cuartos, nunca como algo malo.

“Hemos viajado juntos los tres y hemos tratado de separar a la familia de la pareja. Eso funcionaba siempre y cuando no fuera público. Ahora sé que ella ya no está sola.
Yo no estoy con nadie. Sé que tengo que estar solo, que tengo que estar con Nicolás, que tengo que terminar correctamente mi gran historia de amor con Ludwika, que ha sido la mejor época de mi vida y merece un mejor final que ese video”.

-¿Has estado cerca de tu hijo?
“Voy por él todas las tardes. Estoy más cerca de él que antes. Tenía miedo de que sufriera mucho esta separación y creo que la ha disfrutado porque tiene a su papá 100%. Ahora lo más difícil es anunciarle que esto es algo definitivo y explicarle lo que está pasando a su alrededor. Ahorita las cosas están muy álgidas, ya platicaremos Ludwika y yo tranquilamente cómo nos vamos a divorciar porque tenemos todo juntos.

“Teníamos todo para ser felices, fuimos una pareja privilegiada, nos divertiamos mucho, pero lamentablemente ella ya no quiere estar conmigo y yo puedo decir por primera vez que ya no quiero estar con ella.

“No soy la víctima un el victimario, tampoco ella. Somos dos muy buenas personas que se amaron mucho y que cuando entramos en crisis dejamos de ser inteligentes y empezamos a se erráticos.

-¿No han iniciado el proceso de divorcio?
“Todavía no. No he dado un primer paso porque he estado esperando y no he tomado el toro por los cuernos. Hoy digo esto se acabó. Ludwika es el amor de mi vida, es una mujer intachable, hermosa, que voy a querer siempre, pero me tengo que proteger y lo hago desmarcándome: no tengo nada que ver con Pablo Montero y Ludwika Paleta desde hace seis meses”.

-¿Tienes algo que decirle a Pablo Montero?
“No tengo nada que reprocharle. Lo único que podría reclamarles es que no se hayan cuidado cuando habíamos quedado que lo haríamos hasta que tomáramos la decisión final. Es la mayor pesadilla que he vivido. Espero que Ludwika cuide a mi hijo; quiero que sea feliz”.

-¿Hoy ya la perdonaste?
“Estoy en el proceso Ahora qué se que ya no es mi pareja, me es más fácil perdonarla como ser humano. Ella es un ángel al que de repente se le cayó su castillo, en gran medida por mi culpa: por la primera vez que yo lo dudé, por abandonar mucho mi casa, por querer vivir una vida que me hizo falta, que es la vida de soltero.
Algún día nos perdonaremos y podremos ser amigos, de mí parte estoy muy seguro, y lo digo ahora que estoy lo más dolido que puedo estar”.

-¿De qué te arrepientes?
“De no haber visto venir todo lo que pasó y no haberlo cortado un poco antes y de tajo”.

-¿Qué lección aprendiste?
“Mi lección es que por ser culpígeno me la paso protegiendo a todo el mundo menos a mí. En estos seis meses no reprotegí y al no protegerme a mí, no protegí a mi hijo. La segunda es que tengo que ser muy congruente con lo que siento y no vivir dobles vidas, que en éste último año si la viví y eso no se hace porque terminas vacío. Y la tercera es que soy una figura pública, pero hay cosas que son sagradas y que no tengo que compartir con nadie.

“Estos nueve años les regalé a los medios partes muy lindas de mi vida y nadie lo apreció, a todo mundo se le olvidó. Si es el rpecio que tengo que pagar, prefiero ya no compartir nada, Trataré de no pelearme con alguien que está haciendo su trabajo pero sí pondré muy claros mis límites”.

Published by farandula

Leave a Comment